EDICIÓN DE FIN DE TEMPORADA LONGCHAMP PRIMAVERA 2026

La mujer parisina camina con ligereza hacia el invierno, envuelta en texturas lujosas y lentejuelas resplandecientes que captan la luz como mil promesas. Ya sea en la pista de hielo o a lo largo del Sena, se mueve a través de un mundo de múltiples facetas, abrazando la libertad de combinar el encanto con la comodidad — irradiando elegancia incluso en el frío.
Lentejuelas: La Declaración de Fiesta Definitiva
Las calles cubiertas de nieve se reflejan en el estilo de nuestra mujer parisina, quien capta la luz sin esfuerzo. En una sudadera de lentejuelas y falda de patinadora, su look deportivo se eleva a un atuendo de noche reinventado. El espíritu festivo brilla en la asimetría de un top o en la abertura de un vestido de tul con lentejuelas, listo para girar. Mientras disfruta de un chocolate caliente junto a la pista de hielo, se desliza en un vestido carmesí con una silueta holográfica. Anclados por la joyería de hombro Le Roseau, estos bordados luminosos crean un halo encantador.
Ligeras como una Pluma
Etérea, la mujer Longchamp se desliza a través del invierno en creaciones de peso pluma. Abrigos con capucha y faldas reciben un toque de extravagancia para acompañar sus giros en el hielo, en un juego de movimiento lleno de gracia. Atrevidas pero refinadas, estas piezas de firma infunden un toque de poesía jubilosa en la danza invernal.
Tejidos de Punto "Cocooning"
Para una ola de calidez sin perder su brillo, la mujer Longchamp selecciona tejidos adornados con delicadas lentejuelas. Chaquetas kimono icónicas, cuellos altos y vestidos largos — en marfil o negro profundo — la envuelven con sofisticación. Cuando el invierno arrecia, envuelve su cuello en un cárdigan de textura suave, como una bufanda, transformando cada look en un capullo chic.
Elegancia Nocturna
Las noches se visten de belleza con conjuntos de tweed tejidos con hilos metálicos o monos cortos con cola. La mujer parisina reinventa el atemporal vestido negro corto en una versión de tirantes, superpuesta con audacia sobre un cuello alto. Su espíritu boho cobra vida en vestidos largos de cuello barco, crop tops y faldas fluidas, cuyos drapeados — en tonos crema, ámbar o café — favorecen su silueta con gracia y ligereza.
Esta temporada, la imaginería de la pista de hielo nos inspira, trayendo de vuelta alegres recuerdos de la infancia y la magia de los atuendos brillantes. ¡El invierno y la primavera están destinados a brillar! – Sophie Delafontaine, Directora Artística, Longchamp.
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Rebeca Córdova
Paulina Villaseñor







